La vida de Galileo Galilei

¿Debe la ciencia subordinarse al poder político o religioso? ¿se justifica la ciencia por su utilidad o por si misma? ¿Es responsable de los efectos de los conocimientos que produce? Espéculo señala que todas las obras de Brecht terminan implícitamente con un "buscad la salida" dirigido al lector, y las relaciones entre el conocimiento y el mundo son el problema que plantea esta obra.

Para ello, Brecht hace uso de la vida de Galileo, historia que por ser conocida dificulta el suspense. Para desterrarlo completamente de la obra, antes del momento de más intensidad dramática, la retractación por parte de Galileo de su teoría, se avisa al espectador de lo que va a suceder. Porque Brecht no busca un teatro normal, en el que el espectador se involucre empatizando con los personajes, sino un teatro intelectual, en el que el espectador valore las decisiones y las ideas que se le presentan.

Así, para conseguir este efecto de distanciamiento, se recuerda al lector que se encuentra en una obra de teatro. Pero hay un problema: las técnicas originales, como el uso de la música, ya no sorprenden. Por eso en la representación del teatro Valle Inclán  se han añadido algunas originalidades, principalmente la introducción de Brecht como personaje. Así, Brecht se comunica con los personajes en un alemán terrible, y cuando el actor principal parece no aparecer, representa él mismo a Galileo. Lo cual resulta, digamos, irónico, porque el propio Brecht escirbió que Galileo debía ser representado por alguien gordo, socráticamente feo, bien asentado sobre sus piernas. En otras palabras, un físico



Además, los actores se hacen un selfie con el personaje Brecht, que más adelante interrumpe la acción para exclamar que un actor le recuerda a Goebbels, a lo cual es respondido Yo a usté le admiro mucho, Bertol en un castizo andaluz. Así, gracias al personaje Brecht, el espectador no olvida que está ante una obra y es libre de analizarla conscientemente.

Finalmente, otro elemento destacable de la puesta en escena es el uso de un escenario rotatorio, que me ha sorprendido en gran medida. Por último, las fórmulas matemáticas que se mostraban eran anacrónicas, incompletas y absurdas, hecho que, junto con el terrible alemán podemos justificar benevolentemente desde el efecto de distanciamiento.

Citas memorables:

¿Dónde está Dios? En Júpiter no.
Si Dios no existiera, habría que crearlo.
Sólo vale escudos lo que produce escudos.
Cuando se encoleriza me resulta simpática.
La verdad es hija del tiempo y no de la autoridad.
No hago más que enseñar, ¿cuándo voy a aprender yo?
¿Tú ves?¿qué ves? No ves nada, solo abres mucho los ojos.
La seducción que se desprende de una prueba es demasiado grande.
La suma de los tres ángulos de un triángulo no puede variar en función de las necesidades de la curia.


Bibliografía:
Pestaña Castro, CRISTINA. "En El Centenario De Bertol Brecht." Espéculo. UCM, 1998. Fuente en línea. Accedida el 13 Feb. 2016. <https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero9/b_brecht.html>.

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